2008/07/03

Missi

Salvaje 10 meses al año, al llegar el verano se convierte en "la gateja del chalet", dócil y buscando caricias la mayor parte del día. Se come un murcíelago caído sin dar tiempo de acercarse y echarlo a volar... y sin dejar ni un huesito ni la marca sobre el cesped de la criatura. Tampoco le hace ascos a gorriones, ratones, o cualquier otra alimaña. Eso sí, llega el verano, y sabe que va a tener cuenco de pienso, y un montón de chucherías, y se vuelve manso, se retriega con las piernas de la gente, y maulla a la hora de las comidas reclamando su ración.

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